ESENCIA DE EL PALACIO CREA LIMONEROS Y GUAYABOS

Belleza / Moda

La departamental de lujo en México, El Palacio de Hierro, celebra el lanzamiento de dos nuevas esencias dentro de La Familia Esencia de El Palacio.

Limoneros y Guayabos florecen como un retrato olfativo de México que exalta a los sentidos, enalteciendo la historia de nuestro país a través de notas aromáticas que reaccionan con el pH de la piel.

Bajo la colaboración de Carlos Huber, creador de Arquiste y la talentosa nariz del perfumista mexicano Rodrigo Flores-Roux, surge la nueva colección de Esencia de El Palacio, Limoneros y Guayabos.

Un frasco con el emblemático amarillo que representa a la departamental de lujo en México, permanece con el clásico sello de la Casa Perfumera Arquiste y su tapón en negro mate. Se resguarda en una caja texturizada blanca con logos en relieve y una distintiva franja amarilla.

LIMONEROS
Pocos tienen una relación tan íntima con un fruto como la que tiene México con el limón verde. Nuestro limón es el fruto de árboles cultivados en Palacios del Medio Oriente y del Mediterráneo, que más tarde cruzaron el Atlántico para llegar a nuestro país.

Usando el limón verde mexicano y la riqueza del árbol entero como inspiración, Limoneros recuerda la frescura de nuestras costas y la lluvia vespertina del verano mexicano. Limoneros es la sonrisa franca y limpia de un limón partido que entrega su peculiar frescura a la punta de nuestros dedos.

Notas aromáticas: Limón verde mexicano, hojas de limonero, toronja rosada, Bucu de Sudáfrica, jengibre, ajenjo, Iris de Florencia, Patchouli Vetiver, Madera de limonero.

GUAYABOS
Descubrir un guayabo en flores es una experiencia inolvidable. Este árbol de tronco retorcido ha sido cultivado en México por miles de años. El guayabo florece abundantemente y sus perfumadas flores blancas dan origen a un jugoso fruto de pulpa azucarada con aroma intenso y persistente, que bien puede inundar, los patios de un palacio.

Guayabos es una creación inusual, de carácter adictivo e inédito que expresa con su peculiar riqueza el calor y el color del trópico mexicano.

Notas aromáticas: Guayaba verde, guayaba rosada, bergamota de Calabria, mandarina, grosellero negro, flor de guayabo, Sambac de la India, Osmanto de China, Cedro blanco, Madera de Ciprés.