IMPULSAN EL EMPODERAMIENTO DE LAS MUJERES Y SUS COMUNIDADES CON METODOLOGÍA PROBADA

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Ciudad de México.- La organización civil “Yo quiero Yo puedo” (Instituto Mexicano de Investigación de Familia y Población – IMIFAP), fundada en 1985, impulsa el desarrollo humano, social y económico, fortaleciendo su metodología de integración social, promoviendo el empoderamiento de las mujeres y sus comunidades.

Al respecto, Martha Givaudan, directora general de Yo quiero Yo puedo, comentó que, “Desde su fundación, Yo quiero Yo puedo, implementa y evalúa programas con el fin de favorecer el desarrollo personal y la reducción de barreras psicosociales para que las personas se conviertan en agentes de cambio de sus propias vidas, familias y comunidades. A través de esta metodología, las comunidades se fortalecen y los resultados se sostienen”.

Givaudan dijo en conferencia de prensa que “Una de las fortalezas de Yo quiero Yo puedo ha sido la capacidad para hacer frente a diferentes problemáticas de desarrollo, estando siempre a la vanguardia en temas que surgen en las agendas internacionales a través de nuestras áreas: educación, salud, ciudadanía y productividad”.

“Un ejemplo de ello es la consolidación de nuestros programas dirigidos a la creación de microempresas para el empoderamiento de la mujer que iniciamos a finales de los noventa y que en este momento han evolucionado a la formación de jóvenes emprendedores. Estamos abriendo oportunidades integrales para los jóvenes mediante la preparación para el autoempleo, fortaleciendo su participación en diversas esferas y fomentando sus proyectos de vida saludables y productivos.”

“Para nosotros es de suma importancia que el mundo actual volteé a ver las principales problemáticas que abarcan y están afectando no solo a México, sino a todo el mundo. Actualmente, nuestro país se encuentra inmerso en una profunda desigualdad social, de género y económica. Aunado a esto, la violencia y la corrupción han contribuido a la destrucción del tejido social, por lo que estas problemáticas se han sumado a nuestras batallas.

Hemos logrado una reducción de 28% en deserción escolar, un incremento de 49% en el hábito del ahorro de manera sostenida, un incremento de 68% en mujeres que se hacen la prueba de Papanicolaou y un incremento de 46% en el rechazo a la violencia como norma social, entre otros impactos en estos más de 30 años”, señaló, Delil Aridel Athié, directora de Operaciones de Programas en Yo quiero Yo puedo.