El avance de la innovación terapéutica y la actualización de las guías de práctica clínica están modificando el panorama del mieloma múltiple (MM) en México, una enfermedad que representa uno de los principales desafíos dentro de la hematología oncológica.
En el marco del Día Mundial del Mieloma Múltiple, Johnson & Johnson realizó Hemmato Evolution, encuentro científico que reunió a especialistas nacionales e internacionales para analizar los últimos avances en el diagnóstico, tratamiento y seguimiento de esta enfermedad, así como la importancia de incorporar evidencia científica reciente a la práctica médica.
El mieloma múltiple representa alrededor de 10% de los cánceres de la sangre y es el segundo cáncer hematológico más frecuente a nivel mundial. De acuerdo con las cifras compartidas durante el encuentro, en México se registran alrededor de 2,500 nuevos casos y 1,500 muertes al año, mientras que la incidencia y mortalidad global de la enfermedad han aumentado de manera importante durante las últimas décadas.
Uno de los retos más relevantes en México es el diagnóstico tardío. Un número considerable de pacientes llega a los servicios de salud cuando la enfermedad ya se encuentra avanzada o existen complicaciones como insuficiencia renal, hipercalcemia y lesiones óseas, situaciones que pueden dificultar el manejo y afectar el pronóstico.
Ante este escenario, la actualización de las guías clínicas y del consenso mexicano de mieloma múltiple cobra especial relevancia, al proporcionar herramientas para estandarizar la atención, disminuir la variabilidad en las decisiones médicas y favorecer tratamientos personalizados de acuerdo con las características de cada paciente.
“El mieloma representa una de las neoplasias hematológicas más frecuentes. México tiene la oportunidad y el compromiso de liderar esfuerzos en concientización, educación médica y acceso a terapias innovadoras. Optimizar el abordaje desde la primera línea de tratamiento es determinante para cambiar el curso natural de la enfermedad y prolongar la vida de los pacientes”, señaló el Dr. Alfonso Orozco, especialista en Medicina Interna y Hematología.
Inmunoterapia, un nuevo horizonte
La evolución científica también ha ampliado las alternativas disponibles para las personas con mieloma múltiple. Actualmente, el arsenal terapéutico incluye anticuerpos monoclonales, inmunoterapias y anticuerpos biespecíficos, que buscan aprovechar el propio sistema inmunitario para identificar y atacar las células tumorales.
Estas tecnologías están abriendo nuevas posibilidades, particularmente en pacientes con enfermedad en recaída o refractaria, y contribuyen a que el tratamiento avance hacia estrategias cada vez más personalizadas. De acuerdo con los especialistas participantes, estos avances también alimentan la expectativa de alcanzar una “cura funcional” del mieloma múltiple en determinados escenarios.
La necesidad de continuar innovando resulta aún más evidente ante las proyecciones epidemiológicas. Se estima que para 2045 la incidencia mundial del mieloma múltiple podría aumentar 71%, mientras que la mortalidad crecería 79% respecto de los niveles registrados en 2022.
“Durante más de dos décadas, Johnson & Johnson ha liderado la innovación en hematología con el compromiso de cambiar el paradigma del mieloma múltiple. La evolución científica en mieloma múltiple está ampliando las opciones terapéuticas disponibles para los especialistas y transformando la manera en que abordamos la enfermedad en sus distintas etapas. Hoy contamos con herramientas que permiten personalizar cada vez más las decisiones terapéuticas y acercar al campo al objetivo de una cura funcional.”, afirmó el Dr. Leandro Aldunate, Director de Asuntos Médicos de Johnson & Johnson México.
En este contexto, encuentros como Hemmato Evolution buscan fortalecer la educación médica continua y promover el intercambio de conocimiento entre especialistas, con el objetivo de que la evidencia científica y la investigación clínica se traduzcan en decisiones terapéuticas mejor informadas.
Para México, el reto no sólo consiste en incorporar nuevas terapias, sino también en mejorar la detección oportuna, actualizar continuamente los protocolos de atención y favorecer el acceso a alternativas innovadoras. La combinación de estos elementos será determinante para modificar el curso de una enfermedad cuya carga podría continuar creciendo durante las próximas décadas.
