Con la llegada del invierno y el descenso de temperaturas, México experimenta nuevamente un incremento en los casos de enfermedades respiratorias, un patrón que cada año pone a prueba a los sistemas de salud. Las infecciones agudas de las vías respiratorias altas siguen siendo una de las principales causas de consulta en medicina familiar, y la combinación de condiciones ambientales, hábitos sociales y factores fisiológicos crea el escenario perfecto para su propagación.
De acuerdo con datos actualizados al 10 de noviembre de 2025, el país ha registrado 135,517 casos de Enfermedad Tipo Influenza (ETI) e Infección Respiratoria Aguda Grave (IRAG). De ellos, 7,044 han sido confirmados como Covid-19, equivalente al 5.2%, además de 262 defunciones asociadas.
Los grupos de edad más afectados son jóvenes adultos —principalmente de 25 a 29 años, seguidos de 30 a 34— y niños pequeños de 1 a 4 años. Las entidades con mayor número de casos de Covid-19 se concentran en Ciudad de México (21.7%), Querétaro (8.2%), Estado de México (7.7%), Nuevo León (7.5%) y Puebla (5.8%).
En cuanto a la temporada de influenza estacional 2025–2026, se han confirmado 471 casos, predominando en menores de 10 años y adultos jóvenes. El subtipo A(H1N1) representa el 87.9% de los contagios, con Yucatán (54.6%) como la entidad más afectada.
¿Por qué repuntan las enfermedades respiratorias en invierno?
El Dr. Conrado Polanco Ortíz, gerente de relaciones médicas de Esteripharma, explica que este fenómeno responde a una mezcla de factores ambientales, fisiológicos y de comportamiento.
*Factores ambientales.
– Temperatura fría y baja humedad: el aire frío y seco favorece la supervivencia y el transporte de virus en gotas pequeñas. Además, reseca las mucosas nasales, que son la primera barrera contra los patógenos.
– Aire interior menos renovado: en lugares cerrados, la concentración de virus en el aire puede aumentar cuando hay poca ventilación.
*Factores fisiológicos.
– Defensas mucosas debilitadas: la mucosa nasal y faríngea se vuelve menos eficaz cuando está seca o irritada, reduciendo la capacidad de filtrar y/o eliminar microorganismos dañinos.
– Comorbilidades y edad: personas mayores, con diabetes, obesidad o enfermedades crónicas tienen mayor riesgo de complicaciones por infecciones respiratorias, siendo la principal causa de morbilidad en vigilancia epidemiológica.
*Factores de comportamiento.
– Reuniones sociales: mayor contacto cercano y duración de las exposiciones (comidas, transporte, fiestas, eventos) incrementan la probabilidad de transmisión.
– Cobertura de vacunación variable: la disminución en la cobertura de algunas vacunas se asocia con rebrotes de enfermedades respiratorias prevenibles y contribuye a la circulación de agentes respiratorios.
¿Cómo cuidarnos este invierno?
El Dr. Polanco recomienda reforzar la prevención con medidas simples pero efectivas:
• Vacunarse según la guía oficial para influenza y actualizar refuerzos de COVID-19 si procede, especialmente en personas en riesgo.
• Ventilar los espacios cerrados: abrir ventanas y permitir renovación de aire al recibir visitas o tras eventos prolongados.
• Higiene de manos y etiqueta respiratoria: cubrirse al toser/estornudar, uso de pañuelos desechables y lavado de manos frecuente.
• Evitar contacto cercano con personas enfermas y considerar uso de cubrebocas en lugares muy concurridos o con personas vulnerables.
• Mantener hidratación y humectación nasal para preservar la barrera mucosa.
El especialista destaca que, como complemento, pueden utilizarse soluciones electrolizadas de superoxidación (SES) con pH neutro para reducir la carga microbiana en vías respiratorias superiores. Estas sustancias tienen un amplio espectro antimicrobiano, eliminan virus como la influenza A(H1N1) y coronavirus, y pueden emplearse mediante lavado nasal o bucofaríngeo sin dañar la mucosa ni generar resistencia microbiana.
Un invierno de prevención colectiva
En medio de las celebraciones de fin de año, las autoridades sanitarias y especialistas insisten en la importancia de mantener cuidados cotidianos para reducir contagios y complicaciones. Ante síntomas graves como fiebre persistente o dificultad respiratoria, es fundamental acudir a atención médica oportuna.
“Cuando me cuido yo, también cuido a mi comunidad. Disfrutemos las fiestas de fin de año con salud y bienestar”, concluye el Dr. Conrado Polanco Ortíz.