Los amantes de los gatos ya tienen un nuevo punto de encuentro en la capital. El Museo del Gato (EMDG) abrió sus puertas el pasado 10 de agosto en Paseo de la Reforma 87, en la colonia Tabacalera, con una propuesta que combina tecnología, arte, cultura y entretenimiento para acercar al público al universo felino.
El proyecto, creado por Esther Garcilita y Marco Sotomayor, fundadores de La Gatería, busca convertirse en la primera plataforma cultural e inmersiva dedicada exclusivamente a los gatos en la Ciudad de México. A través de distintas experiencias, los visitantes pueden descubrir cómo perciben estos animales el mundo que los rodea y conocer aspectos relacionados con su historia, sentidos e instintos.
A diferencia de un museo tradicional, EMDG plantea un recorrido interactivo en el que la tecnología tiene un papel central. Los visitantes son acompañados virtualmente por Sissi, una gatita cálico que funciona como guía durante las diferentes etapas de la experiencia.
Tres salas para conocer el mundo felino
El recorrido está dividido en tres salas temáticas. La primera, Génesis Felina, presenta el origen y la evolución de los gatos mediante dioramas animados y un videomapping que aborda la relación histórica entre humanos y felinos.
La segunda sala, Instinto Puro (la inmersión), lleva la experiencia a un nivel más interactivo. En este espacio se encuentra Sissi Arcade, un juego inspirado en las feromonas y su importancia dentro de la comunicación felina. También ofrece una experiencia de realidad virtual que permite recorrer la ciudad desde la perspectiva de un gato.
Uno de los principales atractivos de esta sección es el Domo del Ronroneo, una instalación diseñada para que los visitantes experimenten las frecuencias sonoras asociadas con el ronroneo de los felinos.
La tercera sala, Conexión, está enfocada en la interacción y las experiencias visuales. Incluye distintos espacios para fotografías, entre ellos el sillón de la Señora de los Gatos, murales interactivos con realidad virtual y la instalación de un gato gigante que simula respirar.
Más allá del entretenimiento
Además de las salas inmersivas, el recinto cuenta con una cafetería temática que ofrece bebidas calientes y frías, opciones con y sin café, así como una barra de postres. También dispone de una tienda de souvenirs para complementar la visita.
El proyecto incorpora, además, un componente de impacto social. Parte de los ingresos y donaciones que reciba el museo, en colaboración con El Templo de los Deseos, serán destinados a impulsar una unidad móvil de esterilización para perros y gatos en situación vulnerable en la Ciudad de México y zonas cercanas.
Con esta iniciativa, sus creadores buscan que la experiencia no se limite al entretenimiento, sino que también contribuya al bienestar animal y a la atención de poblaciones de perros y gatos que requieren apoyo.
“EMDG es la evolución natural de un equipo que lleva más de una década entendiendo y liderando la cultura felina en América Latina. Buscamos asombrar al visitante con rigor informativo, tecnología inmersiva y un impacto social real y medible”, indicó Esther Garcilita, cofundadora de El Museo del Gato.
Así, el nuevo espacio de Paseo de la Reforma apuesta por una combinación de divulgación, entretenimiento y conciencia sobre los animales, en una experiencia pensada tanto para quienes conviven con gatos como para quienes simplemente sienten curiosidad por conocer el mundo desde la perspectiva de un “michi”.


