En el marco del Día Internacional de la Mujer, expertos en salud destacaron la creciente preocupación por las enfermedades cardiometabólicas, que son actualmente la principal causa de muerte entre las mujeres mexicanas. En un país donde el corazón, las hormonas y el metabolismo están íntimamente conectados, se hace urgente que las mujeres aprendan a identificar y prevenir estos padecimientos desde las etapas más tempranas de la vida.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), las enfermedades cardiovasculares se mantienen como la primera causa de muerte en las mujeres mexicanas, un dato alarmante que resalta la importancia de la prevención.
La Dra. Gabriela Borrayo, cardióloga, afirmó que es fundamental reconsiderar las prioridades en salud femenina. “Durante mucho tiempo concentramos el enfoque en la salud reproductiva y afecciones como el cáncer de mama; sin embargo, hoy las enfermedades cardiometabólicas son la 1er causa de muerte en mujeres mexicanas y están teniendo un impacto determinante. La prevención cardiovascular debe formar parte esencial del autocuidado cotidiano de las mujeres en cada etapa de la vida, desde la adolescencia, hasta la adultez mayor.”
El aumento de enfermedades como la diabetes, la hipertensión, el sobrepeso y la obesidad, sumado a los lípidos elevados, abre la puerta a complicaciones graves como infartos o accidentes cerebrovasculares. Las cifras son claras: el mayor índice de muertes por enfermedades cardíacas ocurre en mujeres entre 45 y 54 años, mientras que la diabetes tipo 2 se concentra en mujeres mayores de 65 años.
En este contexto, la detección oportuna de la prediabetes se presenta como una de las formas más efectivas de prevención. Como bien señala la Dra. Borrayo, la prediabetes es reversible si se detecta a tiempo, minimizando el riesgo de progresión a diabetes tipo 2.
Por su parte, la Mtra. Marcela A. Vázquez, fundadora de Mujer, Hormonia y Salud A.C., recalca la importancia de políticas de salud que garanticen un bienestar duradero para las mujeres. Con un 23.6% de la población mexicana en alguna etapa de la menopausia, es clave contar con programas informativos y de atención hormonal. En su opinión, los síntomas de la menopausia, como la ganancia de peso, los bochornos y la fatiga, a menudo se confunden con trastornos metabólicos como el hipotiroidismo, lo que resalta la necesidad de realizar chequeos regulares y monitorizar el perfil hormonal.
La adolescencia y la etapa reproductiva son momentos cruciales para la salud metabólica de las mujeres. La Dra. Gabriela Morales, endocrinóloga, explica que trastornos como el síndrome de ovario poliquístico pueden pasar desapercibidos, pero tienen un impacto significativo en el metabolismo y la salud reproductiva. Además, la fertilidad y el embarazo están estrechamente relacionados con el equilibrio tiroideo y metabólico. Un hipotiroidismo no tratado puede causar abortos espontáneos y afectar el desarrollo cognitivo del bebé.
La por otro lado, no debe considerarse un problema transitorio, ya que es un factor de riesgo para desarrollar diabetes tipo 2 y obesidad, tanto en la madre como en el hijo. Por lo tanto, el control de la glucosa durante el embarazo es vital.
Finalmente, durante el climaterio y la menopausia, los cambios hormonales pueden alterar la sensibilidad a la insulina, lo que incrementa el riesgo de obesidad, prediabetes y diabetes tipo 2. La Dra. Lourdes Basurto, endocdiabetes gestacional,rinóloga, señala que es crucial monitorear estos factores, especialmente en mujeres mayores de 65 años, que pueden experimentar síntomas como fatiga, cambios en el estado de ánimo y otros signos de alerta relacionados con el hipotiroidismo y la diabetes.
El 3er Foro de Salud Cardiometabólica para las Mujeres, reunió a especialistas que enfatizaron la importancia de entender cómo los cambios hormonales afectan la salud metabólica a lo largo de las distintas etapas de la vida. Los expertos hicieron un llamado urgente a la prevención activa y la detección temprana para mejorar la calidad de vida de las mujeres y reducir el impacto de las enfermedades cardiometabólicas.
Este Día Internacional de la Mujer, el mensaje es claro: la salud femenina no debe ser un tema relegado a la discusión sobre la reproducción, sino que debe incluir una atención integral al corazón, las hormonas y el metabolismo. La prevención comienza con la educación, la información y la acción oportuna en cada fase de la vida.
