SÓLO EL 7% DE LAS HARINAS DE MAÍZ Y TRIGO FABRICADAS EN MÉXICO ESTÁ FORTIFICADAS

El más reciente informe elaborado por la fundación internacional Changing Markets, ¡Al grano!: ¿Qué marcas de harinas incumplen con la normativa de fortificación mexicana?, revela el fracaso del programa de fortificación de harinas en México.

Los análisis realizados en 343 muestras de 61 productos de las marcas de harinas de maíz y trigo más populares en México, realizados por la Fundación Changing Markets, revelan que sólo el siete por ciento de estos están fortificados adecuadamente.

Grandes fallas en la fortificación de harinas de maíz. Ninguna empresa parece estar fortificando adecuadamente los productos, ya que o bien utilizan fuentes de hierro de pobre absorción o no añaden hierro y zinc en suficiente cantidad.

A los analistas les preocupa de manera particular, los graves incumplimientos encontrados en los productos de harina de maíz subsidiadas, dirigidos a la población más vulnerable: Ninguno de los productos analizados del Desarrollo Integral de la Familia (DIF) en Chiapas, producidos por MINSA, resultaron estar realmente fortificados. Por otro lado, la harina fortificada de maíz de DICONSA no lleva suficiente hierro.

En total,14 muestras de productos de las marcas mexicanas MINSA, LA PERLA, TRES ESTRELLAS y HOJA DE PLATA, y de las marcas importadas BOB’s RED MILL y LE 5 STAGIONI resultaron no estar fortificados en absoluto.

Harinas de trigo de las marcas SELECTA, SOL DE ORO, RIO LERMA, y GOLDEN HILLS (LA COMER) sí parecen estar fortificadas adecuadamente.

Con el fin de mejorar esta situación, las recomendaciones para garantizar la fortificación adecuada de alimentos para todos los mexicanos, pues esta puede ser una herramienta importante y eficaz en la lucha contra enfermedades como la anemia que están en alza.

Los vacíos, omisiones e irregularidades en el seguimiento y cumplimiento de la fortificación de harinas, en el más reciente informe, los resultados del análisis del contenido nutricional.

Con este estudio se muestra que, a pesar de que la mayoría de las harinas en México están etiquetadas como “fortificadas” con micronutrientes, solo cuatro de 61 productos de harinas de maíz y trigo lo están de una manera adecuada y, por lo tanto, en total cumplimiento con la ley.